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viernes, 23 de junio de 2017

Cómo organizar librerías y rincones de lectura para niñ@s en el hogar

Después de empezar a aplicar el método Konmari, ahora estamos en plena fase de reorganización de nuestra pequeña biblioteca doméstica. 

El otro día, hablando con una amiga, me preguntó cuántos libros infantiles teníamos.
Puede sonar raro pero nunca antes los había contado, así que mi respuesta fue "creo más de 200, pero no estoy segura". De vuelta a casa, me entró la curiosidad de conocer el número exacto. Descubrí así que son más de 350. 😅
Por mi actividad en el blog, tengo algunos libros duplicados y, por eso, he decidido venderlos o donarlos. 
Para decidir qué libros conservar, me estoy guiando por este esquema.

Razones para conservar un libro:
  • Es uno de nuestros favoritos.
  • Lo escribió uno/a de nuestr@s autores/as favorit@s.
  • Es un libro que aún no hemos leído.
  • Está descatalogado. 
  • Tenemos espacio para guardar el libro.
En casa tenemos varios rincones de lectura: en la sala de estar, en el dormitorio principal (en el que colechamos), en el cuarto de juegos y en el segundo dormitorio. Practicamente en cualquier lugar en el que haya una cama, un sofá o una alfombra. 

En la sala de estar guardo también mis libros (aunque la mayoría de ellos están en Italia), pero la parte baja de la estantería está dedicada a los libros de mi peque. He dividido los libros de cartón (algunos los tenemos desde que Anna Laura era bebé pero son tan bonitos que todavía seguimos leyéndolos) de los álbumes ilustrados.
En el dormitorio principal, en una cesta al lado de la cama, tenemos a mano los libros que más nos gustan como lectura de buenas noches. Tienen en común ser relajantes y los vamos rotando pero hay algunos que siempre se quedan porque son unos imprescindibles.
En el cuarto de juegos tenemos los libros relacionados con la filosofía Montessori y también los vamos rotando según las actividades del momento.

La mayoría de los libros de Anna Laura están almacenados en una estantería en el segundo dormitorio. Aquí los hemos organizados por idioma. La mayoría de nuestros libros son en español, inglés e italiano pero también tenemos algunos en chino, francés y catalán. 
En nuestro rincón de la calma y la paz tenemos los libros relacionados con las emociones, el yoga y el mindulness.
 
Vamos a ver en detalle las distintas posibilidades de organizar nuestra estantería y cuáles son los criterios más adecuados para una librería infantil. Algunos de estos métodos son perfectamente compatibles entre ellos. 

Por tamaño
Se pueden alinear
los libros desde el más alto al más pequeño o agrupar los libros con tamaños similares. Resulta muy útil sobre todo cuando los estantes están puestos a diferentes alturas y visualmente queda muy ordenado. 
Por tema
Esta es una manera bastante práctica de encontrar el libro que estamos buscando. Por ejemplo, libros sobre animales, sobre amistad, sobre emociones...
También se pueden organizar de esta manera en cestas diferentes (por ejemplo, libros sobre dejar el pañal en el cuarto de baño) o para preparar una mesa de estación. 

Por color
Es un método estéticamente llamativo y muy "pinterest" cuya utilidad y/o belleza sinceramente no consigo entender. Pero sí podría ser divertido para l@s niñ@s pequeñ@s que están aprendendo los colores.
Por idioma
Es el método cómunmente aconsejado para familias bilingües (y plurilingües). Ayuda a l@s niñ@s a diferenciar los idiomas, algo fundamental sobre todo en los primeros años cuando todavía mezclan las palabras de las distintas lenguas que están aprendiendo. 

Por autor
Hay autores que nos encantan y merecen un lugar especial en nuestras estanterías. Se trata de un método muy útil sobre todo si tenemos varios libros del mismo autor. Por lo que se refiere a mis libros, tengo juntos todos los de Saramago, Jane Austen, Carlos González, Marvis Harris y J.W. Rowling. 

Por colección
Algunas colecciones nos facilitan la vida porque vienen incluso numeradas y tenerlas juntas es sin duda lo más práctico. 

Por orden alfabético
Se puede ordenar según el apellido del autor o por título; se pueden usar separadores, como en las bibliotecas públicas, para que la búsqueda sea aún más rápida. Toda mi admiración hacia l@s que los organizan así y, sobre todo que consiguen mantenerlos de esa forma. Si se trata de una estantería para niños pequeños es imposible usar este método y fomentar su autonomía a la vez, con niñ@s más grandes sí puede ser interesante para que aprendan a ordenar alfábeticamente.

Por nivel de lectura 
Este método creo que es el que casi todos los que tenemos niños aplicamos, separando libros para adult@s y niñ@s, con una parte eventualmente también dedicada a la literatura juvenil. 

Por edad 
Este método es útil sobre todo si en casa hay vari@s niñ@s. Se pueden posicionar los libros para el/la más peque en las estanterías más bajas. 

Por orden cronológico
Se puede crear una línea de tiempo de la literatura, colocándolos según el orden de su publicación. Se trata de otro método que requiere mucho tiempo para empezarlo y mucha dedicación para mantenerlo, así que tampoco lo veo adecuado para las librerías infantiles. 

Por formato
Es posible también organizar los libros según su formato: tapa dura, tapa blanda, pop-ups, libros de cartón. Con niñ@s pequeñ@s eso nos permite dejar a su alcance los libros más resistentes y reservar los demás para la lectura conjunta, sobre todo los pop-ups que son algo delicados.


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