expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

Archivo del blog

jueves, 17 de noviembre de 2016

¿Tu hijo/a tiene miedo a ir al médico? Te cuento nuestro "truco" para solucionarlo (y algún cuento)

Cuando tenía alrededor de 2 años y medio, Anna Laura empezó a llorar cada vez que pasábamos cerca del centro de salud. Por no hablar de las veces que teníamo que entrar a la consulta del pediatra: se había vuelto un suplicio para las dos.
Quería ayudarla y se me ocurrió una idea: preparar un maletín de médico, para que ella pudiera familiarizarse con los instrumentos cómunmente usados en la consulta del pediatra y así ir perdiendo el miedo.
Pero, en lugar de comprar el clásico maletín de juguete, opté por instrumentos sencillos pero reales. 
La idea nació del rechazo de Anna Laura hacia el estetoscopio, porque decía que era frío. Por eso, pensé en que lo mejor habría sido que pudiera usar uno de verdad. También me inspiré en el método Montessori en el que siempre se prefieren objetos reales a juguetes. 

Por ejemplo, este tensiómetro que viene con un estetoscopio, muy básico pero que funciona y permite, por ejemplo, de escuchar el corazón, algo que a l@s niñ@s les fascina. También lo usamos para escuchar la respiración.
También tenemos este otoscopio, con lente de aumento, luz incorporada y 6 tubos de repuesto.
Hemos incluido también unas jeringas (a las cuales hemos retirado la aguja, obviamente), un termómetro (que funciona mediante infrarrojos), depresores (de los pequeños, para niños), algodón hidrófilo, tiritas, una lupa y unas gasas.
Además tiene a su disposición varios botecitos vacíos, una libreta y un boli para escribir el diagnóstico y recetar medicamentos.
En casa hemos jugado a menudo y el cambio de actitud ha sido sorprendente: no solo ha desaparecido el miedo a dejarse revisar por el médico, sino que acude a la consulta súper emocionada, nombra todos los instrumentos que conoce y quiere usarlos ella. 
Hasta ahora hemos tenido la suerte de encontrar siempre a pediatras muy amables que han accedido a contestar a las muuuuchas preguntas de Anna Laura sobre la profesión médica.
Y ha sido así como un miedo se ha convertido en una pasión: "¡mamá, de mayor quiero ser doctora!"

Cuando viajamos no solemos llevarnos muchos juguetes (solo nuestro kit de juego y entretenimiento) pero siempre llevamos el maletín de doctora, sobre todo a casa de los abuelos. Allí nadie se libra de un chequeo completo. 
Para guardar todos los instrumentos usamos una caja de cartón como ésta
En el mercado hay opciones más baratas con instrumentos de juguete de plástico o madera, pero quería compartir lo que ha funcionado en nuestro caso. Y también hay batas de médico, para que el juego de rol sea aún más realista.
A partir de allí, hemos profundizado el tema del cuerpo humano, con algunos libros y a través de un proyecto.
Si quieres preparar un maletín como el nuestro, aquí encuentras los enlaces de lo que hemos usado:
  

También hay libros que pueden ayudar a superar el miedo.


Con ilustraciones sencillas, muestra el proceso de Nacho desde una caída hasta que le curan en el hospital, acompañado por sus padres y sus amigos. 
A partir de 2 años. 


Laura se siente mal y tiene fiebre. Su madre la lleva al médico. Allí Laura se divierte, se asombra y aprende muchas cosas nuevas. 
A partir de 2 años.

 

Fátima acude por primera vez al hospital con un brazo roto que tendrán que escaloyarle; demostrará ser muy valiente. 
A partir de 5 años.


Pupi tiene que visitar a Coque en el hospital, porque lo han operado de apendicitis. Pero como siempre, se hace un lío, y cree que va a una fiesta de disfraces donde va a jugar con los médicos y enfermeras. Después de vivir algunas aventuras termina en un quirófano, y Pupi está tan asustado que las pinzas, el bisturí y las tijeras salen volando por los aires...
A partir de 6 años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario