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jueves, 13 de agosto de 2015

"El ovillo mágico"



El ovillo mágico
Susanna Isern (Autora), Nora Hilb (Ilustradora)


+3 años

Un gran ovillo de lana azul llegó de noche desde el cielo, esquivó el cactus que se encontraba justo en la ventana de la casa del erizo, que se encontraba tan profundamente dormido abrazado a su peluche (que, obviamente, tenía forma de erizo) que ni se despertó cuando el ovillo se clavó en sus púas.
Fue la araña, compañera de piso del erizo y gran madrugadora, a darse cuenta y a dar la voz de alarma, asustada ante la vista de ese ovillo intruso.

Pero el erizo no se dejó llevar por el pánico, ya que no era la primera vez que algún objeto se quedaba enganchado en sus púas: con una media voltereta digna de un hábil acróbata, sin idficultad consiguió quitarse el ovillo y, siguiendo las instrucciones de la experta araña, cogió dos de sus púas y empezó a tejer, decidido a encontrarle utilidad al objeto extraño.
Los animales del bosque, atraídos por la novedad, fueron uno tras otro a visitar al erizo, pidiéndole que les tejera alguna prenda.
El erizo, de buena gana y entonando una cancioncita que le hacía a él más llevadero el trabajo y a los demás más llevadera la espera, tejó un suéter para el ratón, unos guantes para la rana, un pasamontañas para el oso...

Tricotí tricotá, tricotí tricotá...
Una puntada por aquí, otra puntada por allá...

Las prendas, hechas con cariño y generosidad, en cuanto el erizo daba la última puntada...se transformaban en el objeto que cada animal más deseaba: ¡era un ovillo mágico!
Pero la magia más grande fue la que surgió después y que unió todos los animales del bosque en un gran gesto de solidaridad y colaboración.

Un cuento encadenado en el que, a través del periplo de un ovillo de lana azul aparentemente igual a todos los demás ovillos de lana, cada uno de los protagonistas de la historia conseguirá dar lo mejor de sí, mostrándose generoso hasta el punto de renunciar a lo que más anhelaba en el mundo para ayudar a otro animal en apuros.

Los cuentos de Susanna Isern deberían ser prescritos como terapia: cuando uno se siente triste o un poco desmoralizado antes los sucesos desagradables que ocurren a nuestro alrededor, cuentos como éste tiene la capacidad de reconciliarnos con el mundo.

Y lo mejor de todo es la sonrisa de mi hija cuando le leo estos cuentos, el cariño que le coge a los personajes; incluso tras la primera lectura se sabía de memoria el estribillo “tricotí tricotá”.

Sin duda un acierto la colaboración entre Susanna Isern y Nora Hilb: las ilustraciones reflejan perfectamente el ambiente del bosque, sus colores y consiguen transmitir la idea de la magia en acción a través de pinceladas multicolores.
El mar con sus olas, el cielo de madrugada, las hojas otoñales de tonos cálidos: todo contribuye a crear una atmósfera especial que acompaña un texto cuidado y eficaz.

La Autora y la Ilustradora han dedicado este libro a sus respectivas madres y yo no he podido no acordarme de la mía, que en sus ratos libres, después de cenar, siempre recuerdo leyendo un libro o haciendo punto. Con agujas e hilos de colores, con paciencia y cariño, conseguía dar forma a nuestras ideas. Y que ahora sigue tejiendo, con la misma ilusión, para sus nietos.



Si te gusta este cuento y quieres comprarlo online, lo encuentras en la web de la Editorial Cuento de Luz o en Amazon

Como todos los libros de la Editorial Cuento de Luz, este cuento está disponible también en inglés: The magic ball of wool

1 comentario:

  1. Qué lindo cuento. Me hizo a acordar a "La sonrisa del sapo", que yo siempre contaba, donde los animales ofrecen un poco de cada una de las sonrisas que el sapo les había regalado, porque de tanto regalar, al gato, al pato, al elefante y al ratón, había quedado sin sonrisa.

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